Escuela de Medicina USS Puerto MonttMención Especial del 1er Concurso Nacional de Fotografía en SaludgigantografiaMEDUSS N°6Ganadora del 2do lugarMedalla 2do lugar concursoPremiaciónEn exposición

Busca en Meduss.cl

Extensión

Visita el Flickr!

Recibe lo último de MEDUSS en tu email

Tu email:

Proporcionado por FeedBurner

Ten en cuenta

MEDUSS, la revista Impresa & Online, en su afán de informar, no pretende intervenir ni alterar la relación médico-paciente. Por lo que si posees alguna dolencia o problema en tu salud, consulta a tu médico a la brevedad.

ISSN Edición Impresa:

0718-6525

ISSN Edición Online:

0718-834X

Web Médica Acreditada. Ver más información

Sitio Web Libre de Humo

Soy donante

Por Karen Lincopan

Enfermera UNAP

Clínica Las Condes

Cuando renové mi cédula de identidad el año pasado, la señorita dedonantel registro civil me preguntó: “¿Será donante?…”, la verdad yo sí había pensado eso hacía ya un tiempo, creía tener clara la respuesta para que me la preguntaran siendo mayor de edad. Dudé unos segundos como recapacitando sobre lo que diría, pero respondí muy segura: “Sí, quiero ser donante”. Me hicieron firmar un papel de consentimiento y me dieron una especie de carnet donde firmado por mi, indico que soy donante.

La tasa de donantes en Chile es muy baja respecto a los potenciales donantes que se requieren anualmente. Alrededor de 1800 personas requieren de trasplantes, siendo los principales órganos requeridos: Riñones, Hígado, Pulmones y Corazón. Y hay más de 1.000 pacientes que esperan el implante de un tejido como córneas, válvulas cardiacas, huesos y piel. (Datos del ISP).

Creo que en Chile recién estamos tomando cierta conciencia de lo que es ser donante, o la posibilidad de recibir una donación. Por supuesto, todos tenemos el derecho de decidir lo que queramos, sin embargo algo que escuché por ahí lo encontré muy claro, quizás muy franco o tal vez irónico “tú no donas, por lo tanto tampoco quieres recibir”. Si damos vuelta la moneda y nuestro ser querido más preciado e incluso nosotros necesitáramos de un órgano para poder seguir viviendo, sólo apelaríamos a la voluntad de la familia de quien en vida quiso ser donante, y no pensaríamos ni un segundo en lo doloroso que para algunos de ellos sería, ver pasar los minutos de 48 horas de muerte encefálica o los 3 minutos de la prueba de apnea… Continua leyendo el resto de esta entrada »